No son las caídas ni los golpes los que hacen fracasar al hombre; sino su falta de voluntad para levantarse y seguir adelante
Ya sabéis que me encanta ir a los mercados de los lugares que visito. Hoy os llevo a uno de los más famosos del mundo en el que la variedad de productos que se pueden comprar no es la más extensa, pero donde los colores y olores nos transportan al país de Aladino y de Alí Babá y los 40 ladrones. Se trata del Mercado de las Especias de Estambul.
En mi opinión el Gran Bazar no tiene parangón ni competencia, pero este mercado (llamado también Mercado Egipcio) merece la pena una visita. No es muy grande y carece de la variedad de su vecino, pero tiene mucho encanto y guarda más de una sorpresa. Está construido en el siglo XVII para dar sustento económico a la Nueva Mezquita, es uno de los mercados más antiguos de la ciudad. Estambul tiene mucha tradición en el comercio de especias, y ya en el S.XIII comerciaba con Venecia. Más tarde formaría parte de la Ruta de la Seda y las Especias, siendo en ese momento cuando surge este mercado.
Situado el el barrio de Eminomu junto al Bósforo al otro lado del Puente Gálata, se trata de un mercado principalmente de carácter gastronómico donde podréis comprar todo lo típico de la gastronomía turca. Encontraréis gominolas artesanales, dulces como el baklava (que son unos pastelillos de pasta filo y miel deliciosos), chocolates aromatizados con las especias más increibles que podáis imaginar y una orfebrería de bronce preciosa sobre todo para el té y los juegos de vasitos y jarras de cristal que enamoran.
Recorrer sus calles interiores es un regalo para la vista y sus aromas os transportarán a otra época. Los tenderos son muy amables y no dudarán en ofreceros el archiconocido té de manzana para que os quedéis un rato a charlar con ellos mientras que concretáis las compras y ajustáis el precio. Como veréis si es necesario hablan nuestro idioma a las mil maravillas
Aunque se ha convertido en un lugar muy turístico, me gusta mucho ir y nunca vuelvo sin los pistachos sin cáscara y pelados (repelados), y es el único sitio donde los encuentro. Son fantásticos Además veréis dátiles de muchos tamaños y colores distintos, almendras bañadas en miel, canela… ¡lo puedo oler todo!
Os encontraréis infinidad de especias, y aunque su azafrán no es tan aromático como el nuestro merece la pena comprarlo aunque tengamos que usar más cantidad porque ser más económico. La canela en rama y la pimienta en grano. Yo lo comparía todo… ¡lo malo es que luego tiene que caber en la maleta!
Y con tantas especias, me he acordado de una de mis favoritas. La vainilla, el extracto puro de vainilla o la vainilla en vainas. Tan natural, tan aromática y sobre todo tan sutil y característica. ¿Os apetece un poco? Pues ya veréis a lo que sabe el bizcocho de hoy. Bundt cake de Tía MIldred
es sin duda un espectáculo la lastima es que ahora es horroso la tensión que alli se vive yo estuve de luna de miel hace unos años y hemos repetido varios aniversarios . isatambul es una maravilla
Una pena total. YO he estado varias veces y cada vez he notado la marcha atrás. Ahora no se pude ir pero esperemos que pronto podemos volver a esa fantástica ciudad