Esta lasaña de calabacín te va a enamorar porque tiene algunos de mis ingredientes favoritos y que además casan muy bien unidos.

La primera vez que la probé fue el año pasado en Verona cuando Javi vivía allí y la tomamos en un restaurante de la ciudad muy parecida. La unión de mortadella y bechamel me pareció un sueño. Aquella vez, el pesto estaba repartido entre las capas, pero al volver, parte del pesto se cayó en la bechamel y descubrí lo riquísima que está la salsa así. Al final es una bechamel clásica solo que cuando ya esta lista, le añadimos el pesto.

Pero lo más importante en esta receta es que el calabacín pierda el agua para que luego la lasaña quede compacta y no encuentres líquido de más  en la bechamel cuando la lasaña salga del horno, así que hay que cocinarlo bien aunque pendientes de que siga manteniendo la forma y no se deshaga.

Y ahora ya pasamos a la lasaña. Espero que os guste tanto como a nosotros.

 

Screenshot

Ingredientes

Par el relleno

  • 1 paquete de hojas de lasaña 
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 3 calabacines
  • 3 dientes de ajo laminados
  • pimienta negra recién molida
  • sa
  • 250 g de mortadela de Bolonia
  • 200 g de queso provolone
  • 60 g de pistachos
  • 80 g de mozarella rallada
  • 60 g de Grana Padano

Para el pesto

  • 1 diente de ajo
  • 100 g de Grana Padano
  • 70 g de nueces
  • 100 g de hojas de albahaca fresca
  • 150 ml de aceite de oliva virgen extra 
  • un poco de agua (opcional)

Para la bechamel

  • 70 g de mantequilla
  • 60 g de harina
  • nuez moscada
  • Sal
  • pimienta negra
  • 1 l de leche 
 
Preparación
 
Para el pesto en un procesador de alimentos trituramos todos los ingredientes del pesto hasta obtener una masa lisa y reservamos.

Lavamos los calabacines, cortamos los extremos y, sin pelarlos, los laminamos con ayuda de una mandolina.. Si no tenemos mandolina, podemos cortarlos a cuchillo en rodajas finitas pero es mucho más fácil con una mandolina.

En una sartén, calentamos el aceite . Añadimos los dientes de ajo laminados y los doramos. Añadimos entonces los calabacines, la sal y la pimienta negra y salteamos hasta que estén cocinados y hayan perdido el agua pero manteniendo la forma redonda.

Para la bechamel en una cacerola calentamos el aceite y la mantequilla y doramos a fuego suave la harina durante un par de minutos. Esto es fundamental para que quede cremosa y con buen sabor.
 
Agregamos la leche poco a poco moviendo bien cada vez. Para que no salgan grumos es muy importante que la leche no esté fría y esté entre templada y caliente. Cuando la bechamel haya espesado y esté cremosa añadimos las especias y damos un hervor. Ahora añadimos el pesto y mezclamos bien probando cada vez hasta que el sabor nos guste. A mi me gusta con mucho pesto pero es posible que tú no quieras añadirlo todo, así que es mejor ir probando añadiéndolo poco a poco.
 
Para que las hojas de pasta tengan una cocción uniforme, y no se pasen lo mejor es cocerlas en abundante agua las mitad de tiempo que diga el fabricante, y luego enfriarlas en agua fría para dejarás al dente, es decir flexibles pero aún duritas. De este modo, se terminarán de cocer en el horno y quedarán perfectas.
 
Mientras, están cociendo preparamos un bol con agua fría (yo le pongo hielo) y conforme estén listas, las vamos pasando al bol de agua fría. Así cortamos la cocción y nos aseguramos que no se pasen. Una vez frías, las ponemos sobre un paño limpio y las secamos con otro paño.
 
Precalentamos el horno a 210ºC con aire caliente.
 
En una fuente ponemos una capa de bechamel, colocamos encima una capa de hojas de pasta. Encima ponemos una capa de calabacín, luego una capa de bechamel y encima una capa de mortadela. Cubrimos con el queso provolone rallado y con pistachos. Ponemos encima otra capa de hojas de pasta y repetimos todo el proceso tres veces más.
 
Cubrimos con el resto de la bechamel. Ponemos el resto del provolone y cubrimos con queso Grana Padano rallado y un poco de mozarella rallada.
 
Horneamos durante 20 minutos hasta que veamos que la bechamel burbujea y el queso esté dorado. Esperamos unos minutos antes de servir y ¡a disfrutar!
 
 

Trucos y consejos 

  • Congela muy bien
  • Puedes sustituir la mortadela por otro embutido aunque el sabor cambiará completamente 
  • Dificultad: media
  • Tiempo de preparación: 45 minutos
  • Raciones: 8

Pin It on Pinterest