Esta tarta de queso sin horno invertida con sorpresa de frutos rojos es una versión divertida y sorprendente de la clásica tarta de queso sin hornear, tan deliciosa como impresionante. Comienza con una base crujiente y mantecosa que en lugar de con galletas digestive, he hecho con galletas specoolos, esas galletas de canela tan ricas y con una mermelada casera de frutos rojos. Se sirve invertida y se puede aplastar con una cuchara y al abrirla se descubre el interior de frutos rojos.

Estos son mis trucos para que te salga perfecta.

Molde: – yo he calculado las cantidades para un molde de 22 cm de ancho y 6 cm de alto, si tu molde es más pequeño te sobrará parte de la mezcla y si es más grande te faltará. Usa un molde desmontable ya que de otra manera no podrás darte la vuelta y servirla al revés.

Mermelada – yo he usado frutos rojos congelados que son mucho más baratos y que en esta receta queda genial. Prepara la mermelada con antelación porque es muy importante que esté fría. De otro manera hará que la crema de queso y la nata se derritan y no cuajará por capas. Para enfriarla cúbrela bien con film transparente y cuando ya no esté caliente déjala en la nevera.

Compacta bien la base: tritura las galletas bien y ten paciencia a la hora de rellenar el molde. Debes forrar todas las paredes y la base de manera uniforme. Para mi lo más fácil es hacerlo primero con una cuchara y luego con un vaso. Llévala al congelador o a la nevera bien fría mientras preparas el relleno. Así endurecerá y luego será muy fácil rellenarla sin que la galleta se levante al volcar el relleno.

Respecto a las temperaturas, la nata debe estar muy fría para montarla de otra manera no montará bien y la tarta no quedará tan suave y cremosa, pero el queso en crema por el contrario debe estar a  temperatura ambiente porque así al batir quedará cremoso y sin grumos. Debes batirlo hasta que tengas una rema lisa.

Para incorporar la nata montada utiliza una espátula y hazlo con movimientos envolventes suaves de abajo a arriba. Cuando rellenes la tarta, una vez hayas puesto la primera parte dela crema de queso, crea un hueco en el centro para la mermelada y luego cubre bien con el resto de la crema de queso hasta el mismo borde.

Refrigera durante la noche o un mínimo de 8 horas. he probado varias veces y cuando queda mejor es cuando ha estado toda la noche en la nevera.

 

 

Screenshot

Ingredientes

Para la mermelada 

  • 450 g de frutos rojos variados  congelados o frescos
  • 120 g de azúcar o eritritol o tu endulzante favorito
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • la ralladura de 1 limón
  • 10 g de maicena
  • 1 cucharadita de extracto puro de vainilla

Para la base de galletas:

  • 500 g de galletas speculoos tipo Biscoff trituradas 
  • 175 g de mantequilla derretida

Para el relleno:

  • 400 ml de nata líquida muy fría
  • 700 g de queso crema a temperatura ambiente
  • 100 g de azúcar glas
  • 100 g de crema agria o yogur griego sin azúcar o queso mascarpone
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

Preparación

Engrasamos un molde desmontable de 22 cm con spray antiadherente o con mantequilla y forramos el fondo con un círculo de papel de horno. Reservamos.

Para la mermelada de frutos rojos, en una cacerola grande a fuego medio, agregamos los frutos rojos, el azúcar, el zumo de limón y la ralladura de limón. Cocinamos hasta que el azúcar se disuelva y los arándanos se ablanden, aplastando ocasionalmente (aproximadamente 8-10 minutos).

Mezclamos la maicena  con una cucharada de agua e un bol pequeño hasta obtener una pasta homogénea, vertemos la pasta en la mezcla de frutos rojos. Dejamos cocinar hasta que espese ligeramente (1-2 minutos más). (La mezcla debe quedar un poco líquida). Retiramos del fuego y agregamos la vainilla. Dejamos enfriar en un bol, bien cubierto con film transparente (debe estar completamente fría antes de usarse).

Para la base de galletas, en un bol mediano, mezclamos las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta que tenga una textura similar a la arena mojada.

Presionamos  en el fondo y los lados del molde preparado, primero co una cuchara y luego ayudándonos de un vaso ancho para alisar bien la base y las paredes del molde. Enfriamos el molde en el congelador durante al menos 15-20 minutos mientras preparamos el relleno del pastel de queso. A mi ke gusta prepararlo el día de antes y dejarlo en la nevera, así se me hace más fácil preparar la tarta.

Para el relleno, con una batidora eléctrica batimos la nata con le azúcar glas hasta que se formen picos firmes. Reservamos en la nevera. En un bol grande, batimos el queso crema hasta que esté liso y suave. Agregamos la crema agria (o yogur griego o mascarpone), la vainilla y la sal y batimos.

Con una espátula, incorporamos la nata con movimientos envolventes de abajo a arriba hasta que esté completamente integrada y suave. 

Saca la base de la tarta del congelador o nevera y coloca aproximadamente dos tercios del relleno de tarta de queso sobre ella. Extiéndelo en una capa uniforme. Luego, haz un hueco en el centro con una espátula o una cuchara grande, y ponemos en le hueco la mermelada de frutos rojos que ya tenemos fría.

Cubrimos con el resto de la crema de queso la mermelada extendiéndolo bien hasta el borde.

Cubrimos el molde con film transparente o papel de aluminio y llevamos a la nevera toda la noche o al menos 8 horas.

Cuando vayamos a servirla, ponemos encima un plato y le damos la vuelta al molde.  Con cuidado quitamos le molde desmontable y ya podemos romperla y servirla.

Trucos y consejos

  • Puedes prepararla con 2 días de antelación y desmoldarla en el momento . la trata que te sobre estará riquísima Durante 3 días pero bien tapada con papel film y conservada en la nevera 
  • Puedes preparar la mermelada hasta 1 semana antes 
  • La tarta congela muy bien y para descongelarla solo tienes que dejarla en la nevera durante la noche

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