Estos scones de calabaza y nueces los preparo desde que me aficioné a usar la calabaza en las recetas dulces también hace ya muchos años.

Los scones son un pastelillo a medio camino entre las galletas y los bollitos. A mi me gusta tomarlos en el desayuno La primera vez que los preparé hice la receta tradicional inglesa, pero pronto descubrí el placer de los scones más modernos a los que se añaden un sin fin de ingredientes

Son tan fáciles de preparar que puedes prepararlos tranquilamente con los peques de la casa y además se conservan muy bien en el congelador sin hornear y también horneados, de modo que yo los hago, los congelo y el día que me apetecen para desayunar o merendear los saco del congelador ¡y listo!.

Ingredientes

  • 275 g de harina
  • 115 g de azúcar Moreno
  • 2 cucharaditas de levadura en polvo
  • 1 cucharadita de bicarbonato
  • 1 cucharadita de canela en polvo
  • 1/2 cucharadita de jengibre molido
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 170 g de mantequilla fría
  • 2 cucharaditas de extracto puro de vainilla
  • 63 ml de buttermilk
  • 1 huevo grande
  • 140 g de puré de calabaza
  • 165 ml de nata líquida
  • 60 g de nueces

Para el glaseado

  • 280 g de azúcar glas
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de canela
  • 2 cucharadas de mantequilla derretida
  • 1 cucharadita de vainilla
  • 2 cucharadas de de sirope de arce
  • 2 cucharadas y media de leche
  • 40 g de pipas de calabaza
  • 40 g de nueces tostadas

Preparación

Mezclar la levadura, el azúcar, la nuez moscada, la canela, la sal, el jengibre y el bicarbonato con la harina en un bol grande.

Cortar la mantequilla en trozos pequeños y añadirla mezclando con la punta de los dedos. Agregar las nueces picadas.

Mezclar el huevo, la calabaza, el extracto de vainilla y la buttermilk (si no lo tiene en casa, mezclar 1 cucharada de vinagre blanco a 63 ml de leche y dejar reposar durante 5 minutos). Añadir las nueces picadas.

Poner la masa en una superficie ligeramente enharinada, y con ayuda de las manos, formar un disco de 3 cm de grueso.

Cortarlo en 8 cuñas y ponerlas en el congelador durante media hora.

Mientras tanto poner un papel de horneado sobre una bandeja de horno y precalentar el horno a 200 grados.

Poner las cuñas sobre la bandeja de horno y hornear durante 25-30 minutos.

Mientras se enfrían, preparar el glaseado. Para ello en un bol mezclar todos lon ingredientes del glaseado y con ayuda de unas varillas, mezclar suavemente hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.

Una vez estén fríos los scones, cubrirlos con el glaseado.

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