Esta tarta de queso gorgonzola y ricotta es un invento. En casa es una de las favoritas de mi madre. Y es que a ella el queso le gusta en todas sus versiones y esta de hoy le chifla.

Se trata de una cheesecake pero en versión salada. Está hecha con queso gorgonzola, uno de mis favoritos, que le da mucho sabor, y con ricotta que le da mucha cremosidad. El queso gorgonzola es un queso azul italiano con un sabor muy peculiar

La base se hace como casi siempre que hacemos cheesecakes, con gallletas, pero en esta ocasión cambiamos las digestives por unas galletas de avena. Son muy fáciles de encontrar y podemos comprarlas en todos los supermercados.Las galletas no son tan dulces como las digestives, pero aún así le dan un toque de contraste al sabor muy rico. Además las mezclamos con parmesano rallado lo que da un toque único a esta base salada.

A mi me encanta cubrirla con higos confitados: unos higos frescos que abro por la mitad y que pinto con un glaseado a base de vinagre de Módena, vino tinto y azúcar moreno. pero como aún no es el tiempo, yo he usado unas frescas y ricas uvas rojas que acompañan muy bien el sabor del queso gorgonzola. Te dejo el vídeo completo para que veas lo sencilla que es.

 

 

Ingredientes

  • 100 g de mantequilla
  • 200 g de galletas digestive de avena
  • 50 g de parmesano rallado
  • 500 g de queso ricotta o requesón
  • 2 huevos
  • 250 g de queso gorgonzola
  • 70 g de nueces de California picadas. Estas son una variedad roja que me traje el año pasado de Sacramento, donde se sitúan algunas de las granjas de Nueces de California

 

Preparación

1. Precalentar el horno a 180ºC en función con aire caliente. Engrasar con mantequilla el molde o los vasitos o ramekines

2. Triturar las galletas hasta conseguir un polvo fino. Añadir el parmesano rallado y la mantequilla derretida y mezclar todo bien.

3. Poner una cucharada de masa en cada molde individual, y si se trata de un sola tarta, entonces cubrir el fondo del molde. Hornear hasta que la base tenga un color dorado (unos 10 minutos) Dejar enfriar a temperatura ambiente y reservar.

4. Con ayuda de una batidora de mano, triturar el queso ricotta con los huevos hasta obtener una crema lisa. Añadir entonces el queso gorgonzola hasta conseguir una mezcla suave y uniforme. Ahora es el momento de salpimentar, pero con cuidado porque aunque el queso ricotta tiene un sabor muy suave, el queso gorgonzola tiene un sabor fuerte y ya contiene sal.

5. Cubrir con esta mezcla el molde o los vasitos y hornear hasta que estén cocidas. Para los moldes pequeños me bastó con 20 minutos, pero el grande estuvo 35 minutos en el horno, pero para asegurarte de que las tartas están bien cocidas., lo mejor es pinchar los moldes con un palillo. Si el palillo sale limpio es que están bien cocidas. Dejar enfriar sin desmoldar sobre una rejilla.

Trucos y consejos

  • Sirve acompañado de mermelada de frutos rojos
  • Sustituye el gorgonzola por roquefort aunque el sabor no será el mimo también está muy buena
  • Tiempo de preparación: 55 minutos
  • Dificultad: fácil
  • Raciones: 8

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