Las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde”

Si hay una ciudad donde sean expertos en recuperar zonas deprimidas, esa es Nueva York. En esta ciudad tan alucinante son capaces de transformar una fábrica de galletas en un fabuloso mercado gastronómico como el Chelsea Market y unas vías de tren antiguas en un grandioso paseo sobrellevado con el río Hudson al fondo. Algo así han hecho con el High Line. Una obra maestra de arquitectura moderna y un gran ejemplo de recuperación de esta zona.

Camino de la cancha de los N.Y Nicks en el Madison Square Gardens recorrí este magnífico paseo. Antes de entrar tomamos un temtempié que nos hiciera pasar el partdio más amenos. Luego me arrepentí porque los perritos tienen una pinta…

Pero ya estamos de vuelta y estamos en pleno mundial de fútbol. Tarde de fútbol, de carreras de formula uno, o simplemente tarde de cine en casa con amigos. Apetece algún snack ligero pero divertido. Tengo unos kikos, una buena cerveza, y unas pechugas de pollo. ¿Qué preparo? Algo fácil para sorprender a tus invitados en pleno verano… Venid conmigo a la cocina que os lo cuento.

Ingredientes

  • una botellín de cerveza – yo usé la Axarca, una cerveza artesanal pale ale de Málaga con toques tropicales 3,50 €
  • una pechuga de pollo- a mi me gusta usar pollos camperos porque tienen mucho más sabor que los otros y usé pechuga de pollo campero Cuk 2,50 €
  • un paquete de kikos de buena calidad 0,70 €
  • una cucharada de pimentón picante 0,15 €
  • sal 0,01 €
  • un huevo 0,12 €
  • dos cucharadas de harina 0,01 €

Total 6,99 € que dividido entre las quince porciones que salen hablamos de 0,46 € por unidad. Una tarde barata y divertida.

 

Preparación

1. Cortar las pechugas primero en filetes gorditos y después en trozos de unos 2 centímetros de ancho.

2. Poner las pechugas en una fuente y cubrir con la cerveza.

3. Dejar reposar al menos media hora (lo ideal es una hora).

4. Pasado este tiempo, escurrir bien las pechugas de la cerveza para que suelten todo el exceso.

5. Aliñar las pechugas con la pimiento en grano, el pimentón y la sal.

6. Poner la harina en un plato hondo y pasar los trozos de pechuga uno a uno por harina y colocarlos en un plato. Reservar.

7. En un mortero, machacar los kikos de modo que queden machacados pero no molidos. Los trozos de kilos deben notarse.

8. Poner en un plato el huevo y batir con ayuda de un tenedor.

9. En otro plato colocar los kilos machacados.

10. Comenzar a pasar por huevo un trozo de pechuga enharinada.

11. De ahí, pasarlo al plato con los kikos cuidando bien que el pollo quede completamente cubierto de kilos por todos lados. Repetir con todos los trozos de pechuga. Reservar.

12. En una sartén calentar abundante aceite para freír (yo siempre uso aceite de oliva vírgen extra porque me parece que le da a los fritos un sabor muy rico).

13. Con cuidado, dora los trozos de pechuga de pollo por ambos lados y pasar a un plato con papel absorbente para eliminar el aceite sobrante.

14. ¡Listo! A disfrutar de una cerveza bien fría y estos deliciosos snacks de pollo.

 

Trucos y consejos

  • Sírvelos recién hechos con una salsa ketchup, alguna mahonesa casera, o una salsa de mostaza dulce
  • Puedes usar cacahuetes en vez de kikos si lo prefieres
  • Si haces un poco de mi receta de guacamole, verás que bien les va
  • Nivel de dificultad: Fácil
  • Tiempo de preparación: 90 minutos
  • Comensales: 15 porciones
  • Como no podía ser de otra forma, ahora que proliferan las cervezas artesanales, os propongo la misma cerveza fresca y ligera de Axarca. Cerveza Pale Ale sin filtrar muy aromática. Ideal para tardes de amigos.

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