Hoy os traigo una receta fácil de pencas rellenas de jamón y queso con salsa vizcaína, una receta para darle la bienvenida al otoño como se merece.

Cuando era pequeña me encantaba cuando volvíamos a casa para comer. Salíamos del colegio y teníamos mucha suerte porque nos recogían a medio día para comer en casa. MI Tía Nena, (sí, la de la tarta de cebollas), nos recogía. A mitad de camino parábamos a comprar el pan y ese olorcito a pan recién hecho se nos metía por la nariz y nos volvía locos.

MI tía nos compraba picos, de esos largos y gordos, que nos repartíamos entre todos (éramos una pandilla de primos que íbamos al mismo colegio) y así de contentos y con el estómago abierto llegábamos a casa. Por el olor del rellano, antes de entrar a casa, ya sabíamos lo que comeríamos, y cuando olíamos esta salsa vizcaína, entrábamos como locos al baño a lavarnos las manos y a poner la mesa a todo correr para empezar a comer estas pencas rellenas de jamón y queso con salsa vizcaína. Entonces mi madre compraba las acelgas, las limpiaba y cocía. Tenían mucho trabajo pero estaban riquísimas.

Y, supongo que nuestras caras de felicidad al comer cada día era lo que le empujaba a no apuntarnos en el comedor del colegio, a meterse en la cocina por las tardes cuando llegaba del trabajo, para prepararnos esas comidas tan ricas que tanto significan en mi vida. ¡Y nunca le dí las gracias! porque son cosas que asumimos que todas las madres hacen.

Luego creces y comprendes la cantidad de sacrificios que nuestras madres han hecho por nosotros, trabajar y llevar la casa con familia numerosa. Aún hoy la miro y la admiro con toda mi alma y siento la importancia que todos esos sacrificios tiene en que nuestra gastronomía tradicional haya perdurado.

Y yo me empeño en casa en preparar esas recetas que comía de pequeña. me encanta ver cómo la historia se repite y a mi hijo también le gustan casi las mismas cosas que me gustaban a mi, y aunque él come en el colegio, se lleva la comida de casa y se que disfruta mucho de ella.

Pero hay cosas que sí han cambiado y que aunque cocinemos en casa hoy hay muchas cosas que nos ayudan a simplificar. Así que yo esta receta la hago igual, con la misma salsita rica, pero con la mitad e trabajo. Y en lugar de limpiar y cocer las acelgas, yo uso Gvtarra, (una marca que siempre ha estado en casa pero que mi madre usaba más como conservas de espárragos y pimientos rojos, y que yo he ampliado a la hora de cocinar). Así que solo tengo que abrir el bote, ponerme manos a la obra y en media hora tengo un platazo en la mesa con el que todos se chupan los dedos. ¿Te apuntas? Pues vamos a por esta receta fácil de pencas rellenas de jamón y queso con salsa vizcaína.

 

Ingredientes

  • 1 tarro de pencas de acelga de Gvtarra
  • 2 pimientos rojos
  • 3 lonchas de queso
  • 3 lonchas de jamón cocido
  • 2 cucharadas de harina
  • 2 huevos batidos
  • sal
  • perejil (para decorar)

Para la salsa vizcaína:

  • 2 dientes de ajo
  • 2 cebollas rojas
  • 1 manzana
  • 5 pimientos choriceros
  • 20 gr. de miga de pan
  • 100 ml. de vino
  • 300 ml. de agua
  • aceite de oliva virgen extra
  • sal

 

Preparación

Lavar y cortar los pimientos rojos por la mitad. Regar con aceite de oliva y meter al microondas durante 3 o 4 minuto hasta que la carne del pimiento esté tierna. Quitar la piel y reservar.

Poner a remojar los pimientos choriceros en agua caliente durante unos 25 minutos para que se re-hidraten bien. Una vez estén tiernos, con ayuda de una cuchara, sacarles la carne y reservar.

Pelar los dientes de ajo,y dorar en una cazuela con un poco de aceite. Picar cebollas rojas (no hace falta picarlas muy pequeñas), y dejar dorar a fuego suave. Cuando las cebollas estén tiernas (unos 5 minutos), añadir la manzana troceada y dejar pochar unos 10 minutos todo junto hasta que las manzanas estén tiernas.

Añadir la miga de pan, el agua, el vino y la carne de los pimientos choriceros. Dejar cocinar a fuego suave unos 10 minutos hasta que la salsa esté trabaja y haya evaporado parte del agua.

Triturar con ayuda de un robot de cocina o una batidora de mano hasta conseguir una salsa fina y suave sin tropezones. Reservar

Sacar las pencas del tarro, enjuagar y secar bien. Formar parejas buscando las pencas que más se parezcan en tamaño. Cortar queso y jamón del mismo tamaño. Hacer lo mismo con los pimientos asados en el microondas

Sobre una penca, poner un trozo de queso, otro de jamón y otro de pimiento rojo, Cubrir con otra penca. Repetir con todas y reservar.

Calentar abundante aceite de oliva en un cazo (es más fácil así porque el aceite al freír las pencas no manchará tanto la encimera de trabajo). Preparar un plato con papel absorbente. En un plato llano poner la harina y en un plato hondo batir los dos huevos.

Con mucho cuidado, pasar la penca rellena primero por harina y luego por el huevo batido. Freír bien (una cada vez) y con ayuda de un cubierto de madera, darle la vuelta para que dore bien por los dos lados.

Poner sobre el plato con papel absorbente.

Devolver a la cacerola la salsa vizcaína y colocar encima las pencas fritas. Dar un hervor y servir con un poco de perejil por encima.

Trucos y consejos

  • Usa pimientos asados en conserva en lugar de asarlos en el microondas
  • Sustituye el jamón cocido por jamón serrano, pechuga de avo o chorizo según más te apetezca
  • Dificultad: fácil
  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Raciones: 6 pencas

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