“La verdadera alegría está en las cosas simples de la vida”

Receta de pasta fresca al huevo

Hoy toca pasta… ¡Venecia está de actualidad!. Se encuentra en plena celebración de la Biennale de cultura, y por tanto de la Mostra de Cine, así que pensé, ¿qué mejor elección de receta que hacer pasta?. Hace unos meses, estuve en un taller del Alambique en el que la simpatiquísima cocinera Gabriela de Florio nos mostró algunos de los secretos de la pasta y eso hay que aprovecharlo. Ella proviene del sur de Italia y compartió con nosotros variedades de platos que jamás había visto: cocinamos una lasagna napolitana con ragú y albóndigas de parmesano fritas o preparamos pizza montanara, pizzetas (como pizzas pequeñitas) de aperitivo, en definitiva, abarcamos un amplio rango de platos a base de pasta que me ayudó a seguir aprendiendo sobre una de las gastronomías que más me fascina. Prueba de ello son las recetas italianas ya publicadas que podéis ver aquí

De Venecia ya os he hablado en alguna ocasión, pero nunca me canso. Pensad además que ahora la ciudad está engalanada para servir de escaparate para la celebración de la bienal a través de los miles de flashes que ahora la acaparan. Junto con el carnaval, la Mostra completa los dos eventos más internacionalmente conocidos de la capital de la región del Véneto.

¿Os apetece dar un paseo por el Gran Canal?. Es visita ineludible. No os podéis ir de allí sin haber realizado una ruta romántica en barco o góndola. Yo aposté por la primera, en barco, porque quería aprovecharlo para descubrir otros lugares. Os dejo un recorrido por el canal, pensad que son 4 km. y hay cientos de edificios interesantes y seguro que más de uno falta, pero también no es menos cierto que los que están, os gustarán. El Gran Canal, pese a su longitud y tener sólo 4 puentes, es una delicia recorrerlo, y además el barco, le aportará el sabor mágico del siglo pasado.

Imaginaos si nos gusta tanto la pasta, que hace poco, en casa de unos buenos amigos, organizamos “otra” forma de vivir Italia, trayendo el país transalpino a casa… Divagábamos a que restaurante italiano ir este verano todos juntos, y ¿cómo no? apareció la crisis de por medio… así que se nos ocurrió una idea genial, que os recomiendo ponerla en práctica: “montar” el restaurante italiano en casa, así que con la amabilidad que a mis amigos les caracteriza, la pusieron a disposición para una cena a la que bautizamos con el sugerente nombre de “La Dolce Vita”. Nos repartimos las tareas y organizamos el menú: invitaciones, la cena, música italiana y detalles. Sólo había un fin: Que evocase una noche italiana en… Portofino, Capri o Venecia, por ejemplo. Fue divertido porque también nos obligamos a ir vestidos de manera elegante y distinguida, acordes para la ocasión. Todo un éxito y más económico.

A veces a las cosas rutinarias sólo hay que darles un poquito de vuelta para que sean distintas, y nos pasará que convertiremos una cena más entre amigos, en un viaje imaginario, una velada agradable a cualquier lugar que nos lleve la mente. Sólo hay que poner empeño y cariño, no faltó detalle: los aperitivos y los platos estuvieron increíbles, la decoración brillante, la música nos transportó, la compañía perfecta,… tuvimos hasta cockteles Bellini y un magnífico Gin Corner… ¡Qué delicia!.

Y en uno de platos me quería parar yo: Fetuccini con trufa, hechos de pasta fresca, que cocinó mi amiga Carmen de manera ejemplar. Os animo a poner en práctica este recurso y hacer la pasta en casa por varios motivos: Primero, porque resulta más rica que la que venden en los supermercados, ya veréis; segundo, porque entretiene a niños y mayores en la cocina (no tiene mucha elaboración, es muy fácil, pero si hay que dedicarle tiempo) y tercero, porque precisa de muy pocos ingredientes y termina siendo muy barata, muy apropiado para los tiempos que corren.

¿Habéis probado hacer pasta en casa? ¿Os animáis conmigo a hacerla?. ¡Vamos!, os gustará. En este caso además, la terminé con la salsa de tomate de mi ragú napoletano

    • Nivel de dificultad: Fácil
    • Tiempo de preparación: Con Thermomix 40 min. / A mano 90 min.
    • Comensales: 5 personas

Ingredientes

  • 500 grs de sémola de trigo, 100 grs por comensal (también se puede hacer con harina normal, de hecho, yo usé harina de trigo, pero con la harina de sémola sale increible. Este tipo de harina se encuentra en tiendas gourmet y en tiendas especializadas en cocina italiana) 1,04 €
  • 5 huevos 0,63 €
  • Un pellizco de sal 0,05 €
  • Una cucharada de aceite de oliva virgen extra 0,15 €
Total para 5 comensales: 1,87 €, lo que supone 0,38 € por persona. Tened en cuenta que sólo es la pasta, los fetuccini. La salsa es aparte.

Utensilios

  • Una thermomix o batidora con utensilio de amasar, sino, las manos servirán para amasar
  • Una máquina de amasar y cortar pasta. Hay dos tipos de máquinas: una para pasta corta macarrones, rigatones, fusilli, penne, etc y otra para pasta larga: linguini, spagueti, fetuccini, etc. Para pasta larga uso la de marca Imperia, y para pasta corta, Regina.
  • Si no disponéis de máquinas, tendréis que usar las manos, cuchillo y tabla de cortar, pero se puede hacer sin ningún problema, sólo que cunde menos y tardaréis más.
  • Una tabla de madera, rodillo y cuchillo
  • Una Cacerola para hervir la pasta

Maridaje

¿Que tal un Matarromera Crianza de 2.006?. Es un buen Ribera, 100% uva tempranillo y no está muy mal de precio, ronda los 15,75 €. Para pastas es muy apropiado, muy violáceo y especiado. Muy rico.

Elaboración

1. Manualmente: En el centro de la mesa, limpiándola previamente, y con espacio alrededor, colocar en forma de corona la sémola o harina. En medio echar los huevos, el aceite y una pizca de sal. Ir pasando la harina poco a poco al centro mezclándola con los huevos. No lo hagáis de golpe, no hemos de aportar más harina hasta que la que hayamos añadido no esté bien mezclada con los huevos. Concluye a los 15 o 20 minutos, cuando la mezcla tenga consistencia y algo de dureza.

Si lo hacemos con una Thermomix, poner todos los ingredientes en el vaso y amasar durante dos minutos en modo espiga (mucho más fácil)

Si lo hacemos con una Batidora con utensilio de amasar (es como una varilla única un poco retorcida), poner en el bol todos los ingredientes y amasar hasta que estén bien incorporados. Cuando se obtenga la textura de la masa consistente y algo dura, se finaliza.

2. Dejar reposar un par de minutos.

3. Si tenemos máquina de hacer pasta, se coge una pequeña bola de masa. Se aplasta con las manos un poco, y se empieza a pasar por los cilindros de la máquina (ver instrucciones de la máquina). En cada pasada hay que ir modificando el paso de la manivela y espolvoreándoles un poco de harina para que no se adhiera, y así la plancha por donde pase la masa queda cada vez más fina. Cuando hayamos alcanzado el grosor deseado, poner el accesorio de corte de pasta y cortar, en este caso los fetuccini. Colocar los fetuccini sobre un plato rociado con harina.

Manualmente: Si no disponemos de máquina. Coger un trozo de pasta, un poco más pequeña que una pelota de tenis. Colocarlo sobre una superficie enharinada en la mesa, y con ayuda de un rodillo rociado con harina, ir aplanando la masa, hasta que quede una plancha de pasta muy fina. Enrollarla con ayuda de las manos formando un rulo, y con ayuda de un cuchillo, cortar trozos de medio centímetro de ancho. Desenrollar con cuidado cada trozo, uno a uno, así obtendremos nuestras cintas o fetuccini. Podemos cortar los rulos a la anchura que más nos guste. Colocar los fetuccini sobre un plato rociado con harina. Esta forma como veis es mucho más lenta porque hay que ir cortando cada fetuccini.

4. Para cocer la pasta en todos los casos, poner a hervir una cacerola con agua a fuego fuerte. Cuando el agua esté hirviendo echar la pasta, poca cantidad cada vez. La pasta se hundirá un poco y estará en su punto cuando suba a la superficie. Colar la pasta para escurrir el agua y servir con la salsa elegida. Lo ideal es hervir la pasta justo cuando se vaya a comer, pero si no pudiérais hacerlo, entonces lo mejor es pasar la pasta por agua fría para parar la cocción y que no se pase. La pasta debe comerse al dente, es decir cocida pero lo suficientemente firme como para que sea agradable de comer.

5. Añadir vuestra salsa favorita: yo le puse la salsa del ragú napoletano que hice el día anterior, con un poco de albahaca fresca picada y estaba para chuparse los dedos… y a brindar: Bella Italia!

 

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